Nota publicada en Diario Extra:
C.R. es el cuarto país que más consume tabaco ilegal
Crimen organizado controla 1 de cada 2 cigarrillos
El 44,6% de los cigarrillos consumidos en Costa Rica en 2025 eran ilegales, colocándolo, así como el cuarto país de Latinoamérica que más fuma contrabando solo por detrás de Panamá, Ecuador y Chile donde la estadística llega hasta el 80%.
Así lo reveló el estudio “Consumo de Cigarrillos Ilegales en América Latina 2021–2025”, elaborado por la consultora internacional KPMG tras el análisis de más de 11 mercados en la región
Aunque la proporción en el país bajó 1,4 puntos porcentuales respecto a 2024, Costa Rica se mantiene muy por encima del promedio regional, que ronda el 31,9%.
La investigación advierte que el comercio ilícito de cigarrillos en América Latina alcanzó niveles que impactan tanto la recaudación como la seguridad. En la región, señala el informe, miles de millones de dólares en impuestos dejan de ingresar a las arcas públicas y terminan en manos de estructuras criminales.
“Las importaciones internacionales se han mantenido relativamente estables en aproximadamente 0,7 mil millones de cigarrillos al año desde 2022 y consisten principalmente en cigarrillos blancos ilícitos sin etiquetado específico del país, mientras que las salidas de Costa Rica hacia otros mercados incluidos en el estudio son mínimas”, dice el análisis.
Estos cigarros provienen principalmente de los dos países vecinos, aunque Panamá tiene más peso debido a los grandes volúmenes de trasiego de comercio en la zona y la porosidad en algunos puntos fronterizos.
Impacto fiscal y sanitario
El estudio dimensiona el contrabando como un golpe directo al fisco. Cada cajetilla ilegal evade cargas tributarias que, en el mercado formal, incluyen impuestos específicos y el IVA. En un contexto donde casi uno de cada dos cigarrillos es ilegal.
Pero el efecto no es solo contable, los expertos advierten que los productos que ingresan sin control pueden carecer de supervisión sanitaria adecuada.
“El punto de un cigarrillo claramente no controlado y que entra y que llega a Costa Rica de Asia, no se sabe con qué composición está hecho”, dice la investigación.
Por su parte, desde la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC), su experta Cecilia Farfán alertó que subestimar estos mercados implica riesgos acumulativos.
“Pensar que el contrabando no genera tanto ingreso o no genera tanta violencia corre el riesgo de no poner el foco también ahí, es una cadena de eventos muy peligrosos sin duda puede tener impactos en la salud pública”, explicó Farfán a Diario Extra.
Inseguridad y convergencia criminal
El auge del contrabando no ocurre aislado del resto de economías ilegales, pues Alejo Campos, director regional de Crime Stoppers, lo vinculó directamente con el crecimiento del narcotráfico en el país.
“Cuando el narcotráfico aumenta en un país, también aumentan otros delitos conexos, en este caso el comercio ilícito, y específicamente de productos que son fáciles de colocar en el mercado. Y uno de esos productos es el cigarrillo”, explicó.
Campos calificó los cigarrillos ilegales como “commodities criminales” porque combinan alta demanda, rápida rotación y percepción de bajo riesgo penal.
“Son productos que tienen una alta demanda, tienen un buen precio en el mercado y que se venden rápidamente. Y que los controles no son tan grandes. Esa dinámica permite generar liquidez para financiar otras actividades ilícitas más complejas, como el tráfico internacional de drogas”, sostuvo.
Cabe resaltar que hace unos meses, la Cámara de Comercio de Costa Rica y el estudio de la firma Total Research Network (TRN), aseguraron que el crimen organizado mueve 3 de las 6 marcas de cigarros más vendidas del país.
Comments are closed